miércoles, 27 de abril de 2011

Ella.


Ella
y su olor, mezclándose con el mío.
Su cuerpo es un signo de exclamación en sí mismo
que despierta mis interrogantes sobre su naturaleza
pero simple y llanamente así es,
Ella.
Y sus dedos en los míos
y sus piernas en las mías,
el más complejo tejido de macramé.
Ella
y su aliento, cerca de mi cuerpo
reposando
siguiendo los compases de alguna pieza de Fauré,
me hizo una canción de sueño
mientras mis ojos despiertos la escuchaban componer.
Ella, 
que si la vida merece la pena es por su risa
que si soñar tiene algún valor es porque sueña
y sus sueños son para mí diamantes
cristales finos
frágiles pompas de jabón que salvar del cruel destino.
Ella
que me parece que sus labios hablasen en verso
y sus manos, dóciles, casi a hurtadillas
tocasen el piano en acariciando mis costillas.
Y yo, que me conozco, débil como un seismesino
al borde de su corazón desgrano mis poemas de amor por ella
por si ella sintiera lo mismo.
~~~~~~

domingo, 24 de abril de 2011

Ley.


<<La única persona imprescindible en tu vida eres tú mismo.>>

miércoles, 20 de abril de 2011


Se retorció a medio camino de mi garganta un beso untado en ansias. Correteó todo dispuesto desde mi estómago, aupándose con mis suspiros. Flotó.
Pero tragué tan fuerte que me lo he comido y dirás, "no quieres", y lo peor será que ¡tendrás razón!
Disparates de todos los colores y tamaños han desfilado por mi cabeza en cuestión de segundos mientras hacíamos ese trueque de miradas. Y tus besos subían, cantando, hasta tu boca, como si entre las mariposas de tu barriga y los jilgueros de tu garganta hubiese un tobogán invertido. Y te diré "no lo entiendes", y lo peor será que ¡tendré razón!
Y la pausa será tan larga que la misma muerte se llevará los restos de fresa y nata de nuestras comisuras.
Las moscas revolotearán al rededor de nuestros hediondos sentimientos, y las arañas tejerán sus telas entre nuestros dedos parados, esqueléticos. No los entrelazaré con los tuyos y dirás, "morimos", y lo peor será que es lo que debe ser.

sábado, 9 de abril de 2011

Mariposas en silencio.


En el paraíso hay cuatro esquinas negras; donde el miedo ha carbonizado, el odio ha oxidado y el dolor ha anidado. Sus larvas nunca se convertirán en mariposas.
No hay viento, ni tan siquiera aire, solo quietud. En la asfixia del vacío el sonido es invisible.
La visión constituye una fotografía casi perfecta, solo alterada por el movimiento de esas larvas hilándose sus capullos para fines aún mejores que las alas.
Son cuatro esquinas a las que llegan las humedades de un infierno no tan distante. Cuatro esquinas adulteradas por la realidad y alimentadas por el ser humano en su cobardía y su pena.
Todos los paraísos tienen goteras, y como criaturas débiles abrimos la boca y bebemos de ese agua amarga, estimulando ese otro punto G que intentamos callar cada día, tapar con nuestra capa más brillante.
El ser humano en sus delirios.
Solución: ¡trepanación!

martes, 5 de abril de 2011

Love&War


«Nos dijísteis: "haced el amor y no la guerra". Hemos hecho el amor, ¿por qué el amor nos hace la guerra?»

<<You told us to make love, not war. We made love. Why is love waging war on us?>>

miércoles, 30 de marzo de 2011

La primavera es mi estación favorita.


Voy a matar a todos los ruiseñores,
Y con sus plumas
Te haré un paragüas si llueve
Sólo después de beberme
Ese perfume que exudas.

Voy a arrancarte del seno de la tierra,
Y con tus hojas me haré un vestido
si te has marchado
después de haberme desnudado
con tus estambres amarillos.

Para que sólo quedes tú, y nunca pruebes tu destino
Quemaré todas las praderas.
Huiremos de la nieve, del calor, del árbol desvestido
Y donde quiera que vayamos, siempre será primavera.
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Vamos chicos, quiero ver desgarros, quiero ver clorofila.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Never Let Me Go.



Sé que no estáis acostumbrados a que meta críticas de cine en el blog, de hecho para eso tengo el Filmaffinity, aunque si que me gusta de vez en cuando hacer alusiones, sacar esencias, tal vez fragmentos. Hoy estrujaré "Never Let Me Go"/"Nunca me abandones".
Nos encontramos ante una película peculiar, especialmente porque está sacada de un libro. Ay, los libros. El cine siempre quedará a la sombra de las páginas, donde tú eliges la velocidad (y las repeticiones, ¿cuántas veces habré releído el episodio de La Sombra del Viento en que Daniel y Bea hacen el amor?), la imagen, la sensación, donde no queda nada en manos de gente fingiendo ser quien no es. Aunque reconozcamos que estos lo hacen muy bien. Con unas buenas actuaciones, una fotografía a la que hemos de regalar nuestros aplausos y una banda sonora hermosísima, solo podemos quejarnos de que la crudeza de este retrato esté trazada con la misma ingenuidad que envuelve a toda una historia fundada en una sola misión, pero muchos miedos. Una historia única para muchas vidas que conocen perfectamente su cometido y su final, y ambos son deprimentes, inhumanos, llegan muy pronto.
Podemos sacar cientos de pegas a la película pero no merecen la pena, hay que considerarla como la metáfora que es, perfecta en su imperfección, que si no comprendemos conscientemente lo haremos inconscientemente, y menos mal.

El amor nos hace humanos. El amor nos hace querer aferrarnos a la vida tanteando todas las opciones. Es la verdadera prueba de que tenemos alma, un alma por el que sea cual sea nuestro origen, la finalidad de nuestro nacimiento y nuestra existencia, debería ser suficiente para darnos el derecho a vivir como queramos.
No obstante, no hace falta sumergirnos en un mundo de ciencia ficción o en una película para comprender que la vida, la sociedad, las circunstancias, son las alambradas que rodean nuestro camino. Hasta las leyes lo son, las convenciones, la moral. Pero a costa de nuestro libertinaje podrían sufrir otras personas que no lo merecen. ¿Hasta qué punto "nuestro límite es el cielo"? ¿Hasta qué punto es bueno cercar el camino? ¿Hasta que punto tenemos que soportar las injusticias, apechugar con lo que nos toca, oir, ver, callar?
Nunca encontraremos el equilibrio y supongo que esta lucha continua con nosotros mismos, con nuestra piel, nuestra mente, nuestra curiosidad, ¡nuestras ganas terribles de hacer el amor! no es otra cosa sino la prueba de que somos seres apasionados y que sin el amor a la vida, a la libertad, a los "derechos", ¡al amor como tal! no somos seres humanos. Ni tan siquiera clones.