lunes, 27 de agosto de 2012

Mi paloma también se equivocó.


(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama).
Rafael Alberti

~~
Se equivocó el día
y amaneció temprano. 
Se equivocó el verano,
enero era invierno todavía.
Se equivocó el hueco,
de mi pecho carmín.
Se equivocó ese violín,
que nos tocó amor antes de tiempo.
Antes siquiera de vernos,
se equivocaron el destino y sus antojos.
Se equivocaron mis ojos
al creer que te reconocían.
Se equivocaron los pétalos de rosa en las almohadas
las despedidas de nunca acabar
se acabaron, se equivocaron sin más.

Si se equivocó Dios mismo
al elegirnos,
¿Cómo no iba a equivocarse
esta cabeza loca?
Si se confundieron las bocas
en un beso que no era tuyo,
en un beso que no era mío.
Se equivocó mi paloma,
pensó que las estrellas eran rocío.

Se equivocó mi amor artista
modelándote en mi mente,
piedra donde te esculpo.
Se equivocó la margarita,
y lo cierto es, que no la culpo.
~~~

lunes, 23 de julio de 2012

Little Red Riding Hood.

 


Porque me hablaba y con sus palabras hacía una hoguera
donde, cuando quería, incineraba mis vísceras.
Porque me cogía las manos y las paseaba sobre su pecho,
quería que conociese nuevas texturas.
Porque sabía que yo no sabía y me gusta mi ignorancia,
se acercaba arrebatándome lo que me quedaba de mi espacio vital.
Y silbaba sigiloso como una serpiente entre mi ropa y me decía <<ahora, silencio>>
y si quería gritar me tapaba la boca. Pero no utilizaba las manos, sino los ojos, y yo... permanecía impávida, silenciosa. Hipnotizada.
Y mi cuerpo se convertía en una mesa bien puesta, con el mejor mantel y la mejor vajilla
donde sus cuchillos y tenedores me atravesaban la carne. Poco hecha, por cierto.
Pero el dolor era dulce y yo, con la cara de quien tiene miedo a descubrir que le gusta lo incorrecto,
sonreía ladinamente en mi interior sin dejárselo ver jamás, mientras mi respiración se entrecortaba y mis ojos veían sus hombros, grandes y fuertes, sobre el fondo del techo blanco de la habitación.

¿Le odiaba o le quería? Más me valía no confesar ninguna de las dos cosas.

martes, 26 de junio de 2012

Labyrinth.


<<Los laberintos más terribles y angustiosos son aquellos en los que somos nosotros quienes decidimos dónde poner la salida.>>

Recuerdo en un milisegundo.



Ella olía a verano.
Saltaba y reía,
jugaba y veía,
a través de unos ojos verde esmeralda.

La recordaba tibia, verdadera
¡Silencio! decía su cabeza
(Ruido) pedía el corazón.

Tembló.
Se cayó la caja al suelo,
las fotos se esparcieron
los rizos castaños de su pelo sobre su pecho
eran lianas para aferrarse al amor.

¡Silencio!
Arrodillado guardó las fotos,
y el corazón se contuvo.
Ella olía a verano, y en su ausencia se instaló el eterno invierno.

viernes, 20 de abril de 2012

Simple man.



Puedes pensar que el único objetivo de tu madre es convertirte en una de esas personas normales que te cruzas por la calle a diario, con ropa que no destaca y caras que tampoco lo hacen.
Pero lo cierto es que a veces me pregunto, ¿existe alguien normal? Osea, con normal me refiero a alguien que nunca se haya cuestionado su integridad mental, alguien que nunca haya tenido miedo de sí mismo, alguien que no tenga secretos, alguien que no se pregunte nada, alguien que no arriesgue ni le haga falta, alguien que vaya de casa al trabajo y del trabajo a casa y le parezca bien seguir haciéndolo el resto de su vida.
Realmente lo que te pide tu madre es lo más difícil, y lo que cualquiera querría para un hijo, pues no trae sufrimiento alguno. Además, las "personas normales", al contrario de lo que su nombre indica, son una verdadera especie en extinción (o están ya extinguidas).
Lo que quiero decir con todo esto es que no tienes nada que envidiarle al vecino, porque todos tienen su pequeño infierno, normalmente ese infierno son ellos mismos y los restos de las experiencias "negativas" que han sufrido a lo largo de su vida. Cosas que no se borran.
Fuerza para todos aquellos que muchas mañanas nos levantamos dudando de nuestra condición de seres humanos y preguntándonos <<¿para qué?>>. Pellizcáos el brazo y a seguir con el martillo amigos, en el fondo ninguno quiere ser normal, ¿a que no?

viernes, 13 de abril de 2012

Madness is the game.


Eres el eterno sonido de un grifo que gotea
perturbador, como ver una luz encendida al entrar a casa
me das miedo entre sábanas, el amor y tú
horroroso, como una iglesia llena de santos cabizbajos.
Infundas mi miedo con sonrisas que esconden
lo que solo yo veo (y conozco)
abrumador, como una corbata muy apretada
y tus manos la anudan, sobre mi cuello
con el precioso tono de tu voz aunque finjido:
<<¿Qué tal el día cariño?>>
Pesadillesco.
Tu aliento me persigue
lo noto congelado en mi nuca, mientras sonríes
asfixiante, como estar atrapado en una campana de cristal
así eres, y tu abrazo es como si el diablo, esta vez,
pensara que seré al fin suyo.

miércoles, 4 de abril de 2012

It's me.

No te diré ni el cuando ni el dónde,
ni el cómo ni el por qué
de cuando llego.
Tú harás tu vida y te enamorarás
besarás unos labios y pensarás
<<con éstos me quedo>>.

Pero no sabrás quién soy
ni cuando llego,
más he de llegar
y transformar tu escepticismo en algo bello
besarás mis labios y pensarás
<<como pude creer que serían aquellos>>.