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domingo, 14 de diciembre de 2014

Deal.



Quererte es regalarse a la muerte
ser una pinguicula, ya seca
la piel mudada de una serpiente

Quererte
es olvidar   lo que he sido
es no ser,
sino estar

Quererte
es que deje de importar
todo lo que he aprendido  

es ignorar
el tiempo
la brevedad de nuestros días
dejarlos correr, como agua de escorrentía
ser el ser que deja de ser sin ser visto

Quererte
es tener la certeza 
de que no hay paz sin guerra,
no salir ileso   ni de un abrazo    ni de un beso
aceptar que nos morimos
que ya no somos más lo que fuimos
y que nos ha dado igual
desde que nos conocimos
y nos pusimos de acuerdo.

 

miércoles, 10 de octubre de 2012

Knees.

 

Sus rodillas son el germen de mis emociones
silbadas,
 sutiles y mermadas,
brisa soplando en sus corvas.

Sus rodillas tienen una cicatriz que guarda revoluciones
tiempos pasados de rabia y gritos
que ahora parecen mentira,
mientras la miro.

Sus rodillas son esquivas bisagras que me controlan
recuerdo su caminar férvido
como oasis en el desierto de mi olvido
una efeméride que vaga errante
por cada sueño de mis noches.

Al caer mis párpados la veo,
veo la suavidad de sus articulaciones
mientras se acercaban a mí, sus piernas.
Sentía yo el pudor de su desnudez en mis carnes
por resultarme más de lo que podría yo merecer
pero ella sonreía y,
en lugar de retroceder
yo bajaba hasta sus rodillas.
Ellas que querían venir a mí, 
ordenaban el paso,
la traían a mis brazos
bajo el peso de su cuerpo frágil.
  
Sus rodillas forman parte del camino,
mi camino,
el que yo sigo,
cuando quiero llegar a su ombligo,
son la lija y la seda en mi vida
ávidas de mis caricias,
no quiero otras conmigo.
Se morirán las musas, una tras otra
no me quedarán derrotas
que desgranar aquí,
pero siempre quedarán sus rodillas
para sacar palabras
de mis nadas que decir. 

martes, 26 de junio de 2012

Recuerdo en un milisegundo.



Ella olía a verano.
Saltaba y reía,
jugaba y veía,
a través de unos ojos verde esmeralda.

La recordaba tibia, verdadera
¡Silencio! decía su cabeza
(Ruido) pedía el corazón.

Tembló.
Se cayó la caja al suelo,
las fotos se esparcieron
los rizos castaños de su pelo sobre su pecho
eran lianas para aferrarse al amor.

¡Silencio!
Arrodillado guardó las fotos,
y el corazón se contuvo.
Ella olía a verano, y en su ausencia se instaló el eterno invierno.

sábado, 19 de marzo de 2011

Cosas que tiene el ruido.


Nos veo desde aquí. Frente a mis ojos, imágenes que parecen impresas en la cinta de una película, con un aire retrospectivo. Imágenes que parecía que estaba viendo con trenta años más, como un ser omnipresente, nostálgico. Me sentía como una invitada invisible en el banquete de la felicidad y las emociones, un cuerpo translúcido que está rememorando desde algún otro tiempo y espacio.
Pero no.
Ahí estamos. Ahí estoy. Es la realidad, lo único palpable. Pero ya echo de menos lo que tengo frente a mí, como si por un momento dos estados de conciencia se cruzaran por la misma calle y se chocaran la mano.
No quiero que acabe nunca, quiero seguir tocando.

viernes, 29 de octubre de 2010

Stone.


Sobre el aleteo incansable de tus alas,
hay un recuerdo mío.
Como nubes de tormenta, encima, relampaguea
son tardes de estío
otras llenas de frío
que tal vez ya no recuerdas.

Te toqué y dejé
una huella de piedra,
¡fosiliza muy pronto el amor!
Mis manos treparon como hiedra
desde el suelo y por tu piel
Hoy tienes yunques, no piernas
¡No volverás a correr!

En el aire que quitas de enmedio al reir
el que contagias de ti,
el que respiras, del que vives, ¡estoy ahí!
condenado, cada día, a respirarme
como un veneno impío,
pues ahí donde mires
te dejé un recuerdo mío.

jueves, 14 de octubre de 2010

Clocks 1.0


Los relojes son una fuente inagotable de nerviosismo y crispación. Pero no tener un reloj me abruma. La ausencia de relojes es una fuente inagotable de nerviosismo y crispación.
Cada segundo cuenta y es decisivo, pero no lo apreciamos.
Miramos hacia atrás constantemente. Cuanto más mayores nos hacemos, más vivimos ahí atrás que aquí en medio. Me paso todo el día viendo cosas a mi al rededor que me traen recuerdos.
El otro día vi una melena rubia que al reflejar el sol de las seis de una tarde de otoño, me recordó al color de un día que pasó hace muchos años y que podía no haber vuelto a recordar jamás. Pero siempre hay alguna rubia reflejando crepúsculos por ahí, hurgando en el interior de pobres inocentes. Rubias.
También una vez pasó un señor por mi lado con una colonia terriblemente familiar que revivió trescientasmil cosas en una milésima de segundo. Y es que siempre hay cuarentones desoficiados que se cruzan contigo por la calle a paso raudo dejando una estela. 
Nos paramos a veces para fijarnos en si lo estamos haciendo bien o no, cuando en verdad todo nuestro tiempo deberíamos invertirlo en eso. Tenía razón quien dijo que el pasado no existe y que el futuro se hace andando. Y empezamos a andar ahora mismo, ahora, y ahora, porque el minutero avanza sin piedad alguna.
"Nada es tan urgente nena, nada tan importante, nada merece más la pena que el instante que tenemos delante, y el siguiente, y la oportunidad de hacerlo diferente (...)"
                                                     Kase O.

Tenedlo en cuenta, por Dios, aunque sea bellísimo recrearse recordando lo que se fue, si no nos centramos la mayor parte del tiempo en el presente, el futuro será una espiral de recuerdos y de recordar que recordabas. Espirales, siempre hay alguna serpenteando entre las sienes de inocentes. Espirales.

domingo, 10 de octubre de 2010

Jailed.


Las risas y las luces empezaron a darme náuseas. Giraban en círculos frente a mí. Quise salir corriendo, la vorágine en el estómago se convertía en un agujero negro que empezaba a absorberme hacia mi propio eje. El sudor empezó a gotear desde mi frente y mis manos temblequearon mientras las dirigí a mi cabeza.
Ese olor, otra vez. Me removía las tripas.
Mi mente reproducía imágenes a la velocidad supersónica que caracteriza a un trauma, fotograma a fotograma aquello pasaba frente a mis ojos como un espejismo flotante. Y ellos lo pasaban bien, oía una algarabía sin sentido que empezaba a arañarme las sienes. No podía gritar, el nudo en la garganta empezaba a bajar y la nariz me dolía, los párpados se me cargaban, ardiendo. Y empezó a brotar, más roja que la sangre del resto, y más dulce, caliente. Me susurraron algo al oído pero no era capaz de escucharlo, solo la veía descender despacio, serpenteando en tu piel, frente a mí. Un momento que me castigaría con su repetición por los siglos de los siglos.
Y luego dicen que el infierno es un demonio que te pincha con un tenedor.

viernes, 1 de octubre de 2010

Butterflies flying high in the sky.


Tu fantasma espera en vano
en una atmósfera cargada 
de olor dulce, insano.

Tu fantasma pasea
por una acera de teclas de piano 
húmeda, gris.

Tu fantasma empieza a envejecer
dentro de una burbuja de hielo
del mismo color del cielo 
cuando parece que va a llover.

Recuerdo aquella mañana
y mira, como son las cosas
que tu vida se convirtió en mariposas
y salieron por la ventana.

Y fui a darte tus poesías
pero se mojaron de lágrimas
luego viniste a por ellas
y yo ya no quise dártelas.

¡Y te pido que me perdones!
por quedarme una mariposa en la mano,
por robarte inspiraciones.
¡Pero quedaron secuelas de tu vida en mi vida!
de tus poesías en la mías... 
¡así que ni las menciones!

viernes, 17 de septiembre de 2010

Pursued.


<<Todo el mundo es luz y sombra
pero a él la sombra le siguió
más que la luz y oscurecía
de igual modo un suceso alegre
que el reposo entre dos abrazos.
Ese aire gris sobrevolaba
sus pensamientos día a día
y le acosó por los jardines
por los hoteles y sus camas
manteniéndole prisionero
del insomnio y la soledad.
Sólo el humo de un cigarrillo
o la ebriedad o la pasión
le apartaban ciertos momentos
de una suerte sin caridad.
Por eso ella le acompaña
cuando bebe y respira el humo
y le desviste y se desviste
para que habite entre su luz
.
>>
José Agustín Goytisolo
 
Hay pensamientos turbios que se arrastran dentro de uno, arañando la conciencia y la inconsciencia. Hay retales de pasado y recuerdos del futuro, zambullidos como copos de nieve en el agua de una bola de cristal. Ilegibles, borrosos, escurridizos e imposibles de cazar (de destruir, de comprender). ¡Y el ser humano está condenado a ellos toda una vida! Pues hay frases, aromas, ojos que nos persiguen en sueños, realidades tergiversadas por lo vivido, y ninguna cura que no sea la muerte. Por suerte la voluntad humana llega más lejos.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Awake.


<<Why was I with her? She reminds me of you. In fact, she reminds me more of you than you do!>> Groucho Marx.
<<¿Que por qué estaba yo con esa mujer? Porque me recuerda a ti. De hecho, me recuerda a ti más que tú.>> Groucho Marx.

Empezó a trepar por mi cabeza desde la garganta, imparable en su ascenso, un torrente de lágrimas hacia mis ojos. Escupiendo versos para ti, decepción, y libertad. Al fin y al cabo, ya se iban.
Escaparon tantas que a día de hoy no recuerdo el sabor, ni lo que sentí, ni mis cimientos removerse y mis columnas desmoronarse como si el mayor de los terremotos sacudiera mi pecho. Nada. Hoy solo me quedan "recuerdos" puntiagudos formando el colchón de fakir en el que, sin ser inmune, hoy he dormido.