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miércoles, 22 de febrero de 2012

You can't hide.


Siempre he sido una mujer de decir las cosas como son, siempre he sido de las que no se pueden callar. Siempre he sido de las incautas que dicen te quiero, y asustan al personal. 
¡Amor! ¡Alergia! ¡Cataclismo!
Huye mientras puedas de tu propio corazón, porque el día que te alcance ya no estaré yo.
Corre sin mirar atrás en la misma dirección, porque el día que lo mires te partirá en dos.
Yo me senté a esperar, y después de la paliza, estoy lista para volver a empezar. 

Y corren, corren, los indecisos.
Y corren, huyen, los miedosos.
Y corren que se las pelan, quienes desconfían de sí mismos.

domingo, 10 de octubre de 2010

Jailed.


Las risas y las luces empezaron a darme náuseas. Giraban en círculos frente a mí. Quise salir corriendo, la vorágine en el estómago se convertía en un agujero negro que empezaba a absorberme hacia mi propio eje. El sudor empezó a gotear desde mi frente y mis manos temblequearon mientras las dirigí a mi cabeza.
Ese olor, otra vez. Me removía las tripas.
Mi mente reproducía imágenes a la velocidad supersónica que caracteriza a un trauma, fotograma a fotograma aquello pasaba frente a mis ojos como un espejismo flotante. Y ellos lo pasaban bien, oía una algarabía sin sentido que empezaba a arañarme las sienes. No podía gritar, el nudo en la garganta empezaba a bajar y la nariz me dolía, los párpados se me cargaban, ardiendo. Y empezó a brotar, más roja que la sangre del resto, y más dulce, caliente. Me susurraron algo al oído pero no era capaz de escucharlo, solo la veía descender despacio, serpenteando en tu piel, frente a mí. Un momento que me castigaría con su repetición por los siglos de los siglos.
Y luego dicen que el infierno es un demonio que te pincha con un tenedor.

martes, 5 de octubre de 2010

Madness 1.0


En la mente humana existe un subconsciente. En ese subconsciente, hay una cavidad donde habita la locura. Todo el mundo la tiene, más o menos llena, claro. Los pensamientos retorcidos revolotean convertidos en lucecillas color ámbar que chocan unas con otras en un caos constante. Su zumbido a veces se convierte en el de un panal de abejas y, por la noche, das vueltas en la cama, alterado por imágenes que se tambalean en tu cabeza. Colores, olores, una sensación de malestar en todo el cuerpo que dura unos segundos y después se marcha tal como vino. Un <<no quiero estar aquí, no sé qué hago aquí, me encuentro mal>>.
¿Y qué es la locura? ¿Contradicción? ¿Amoralidad tal vez? ¿Un estado alterado de conciencia? Quien juzga eso, ¿un cuerdo?
Porque casi todo el mundo sueña en silencio con acciones amorales de todo tipo para su propio placer,  y quienes no lo hacen reciben imágenes intermitentes de deseo en sus cabezas, y tratan de frenarlas por ser contrarias al "deber ser". ¿No se vuelve loco uno intentando no pensar como un loco? Dios mío, ¡suena tan contradictorio!