martes, 2 de noviembre de 2010

Hidden.


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No importa cuan sucinto quiera ser el amor,
cuan caprichoso con nuestro destino, cuan cruento,
sólo importa cuantos escondites podamos encontrar
en el dédalo infinito de nuestro sentimiento.
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domingo, 31 de octubre de 2010

HOW SCARY.



"Who won the skeleton beauty contest? No body."

a witty person


Tal día como hoy quiero tomarme la libertad de dedicar esta entrada a las cosas que me dan miedo. Casi nada me da miedo, de hecho soy fanática del género de terror tanto para la literatura como para el cine. Me fascina el mundillo, no me espanta. No obstante de los sitios menos sospechados salen los miedos de una servidora:



ESTOS DOS SERES que creen que son encantadores y que todos los niños abrazan para fotografiarse con ellos, ELLOS que van con caramelitos probablemente rellenos de COCAÍNA. No puedo ni verlos, desde nunca, la gente disfrazada en este plan me produce total aversión.



ENVEJECER. No tengo miedo a morir, sino a levantarme un día y darme cuenta de que mi preciosa cara está cortada por las arrugas y lo que es peor, saber que no hay nada que hacer. Darse cuenta de que ya tienes el camino marcado y que no merece la pena cambiarlo porque el hecho de querer salir corriendo puede implicar que te pegues un cascabelazo porque las rodillas quieras que no, te fallan. Y total, para qué, si no te quedan decisiones importantes que tomar, tienes ya la vida hecha. HOW SCARY.




LAS ARAÑAS PATÚAS Y LAS CHICHARRAS, son terriblemente asquerosas y me dan toda la tiricia que existe.



Este "malo" de las supernenas, no es que me de miedo, es que me da grima, es demasiado grotesco para quedar impasible.

Apuesto a que esperábais otro tipo de cosas, pero no, no me dan miedo los fantasmas (a no ser que haya uno en mi casa, que gracia no me haría), las pelis, los monstruos de debajo de la cama ¿cómo me iban a dar miedo, si he tenido siempre una cama nido? JÁ!).

Os animo a compartir vuestros miedos en esta entrada, y espero que no utilicéis la información que os he dado en mi contra.

viernes, 29 de octubre de 2010

Stone.


Sobre el aleteo incansable de tus alas,
hay un recuerdo mío.
Como nubes de tormenta, encima, relampaguea
son tardes de estío
otras llenas de frío
que tal vez ya no recuerdas.

Te toqué y dejé
una huella de piedra,
¡fosiliza muy pronto el amor!
Mis manos treparon como hiedra
desde el suelo y por tu piel
Hoy tienes yunques, no piernas
¡No volverás a correr!

En el aire que quitas de enmedio al reir
el que contagias de ti,
el que respiras, del que vives, ¡estoy ahí!
condenado, cada día, a respirarme
como un veneno impío,
pues ahí donde mires
te dejé un recuerdo mío.

martes, 26 de octubre de 2010

Asleep.


Te veo acostada y profundamente dormida, frente a mí. Flotando en alguna atmósfera fuera de este epicentro.
Tu piel de nácar perfumado reposa en un compás de latidos. Percibo el movimiento.
Hay surcos seseantes en tu espalda, en tus corvas, en tu pecho. El aire los toca cóncavos, y los llena.
Se retuerce una red entorno a tu corazón como una sierpe de sangre y de vida, plena.
Através de ella, mi amor contigo.
Convertida en algodones que vuelan con mi soplido,
eres un diente de león
bajo el sol del mes de Diciembre, perdido.
Un niño te dibujó, difusa, en un trazo de carbón.
Soplé, mi amor, sobre los trozos, y quedaste en la penumbra de esta habitación,
donde te miro.
Dejaste caer los párpados, ligeros, y tus pestañas barrieron mi mirada 
el reflejo de la tuya quedó prendido en mi retina. Como una ilusión.
Mis oídos quedaron sumidos en una ensoñación
donde las paredes respiran contigo y atiendo al rumor de vuestro aliento junto al mío.
Desde el lugar donde habitas en tus sueños, cuando andas allá arriba, me hablas.
Me acuesto a tu lado y cierro los ojos para escucharte.
Comprendo así la energía desprendiéndose de tu vórtice y alcanzándome, y me hablas.
Contigo existe la vida. Verte dormida es la prueba irrefutable de que existe mucho más. Llegas hasta mí cuando duermes, a escondidas de la máquina y de toda trampa y cartón, caminas a hurtadillas por un laberinto de inconsciencia y me alcanzas; sin forma, invisible, insípida, incolora, para contarme este secreto.(...)
Nos quedamos dormidos.

sábado, 23 de octubre de 2010

Tu olor es mío.


Toda mi ropa huele a cuando estabas.
Sería al abrazarte -no lo entiendo-
o que estuviste cerca y se quedó prendido.
Si arrimo mi nariz al hombro o a la manga,
te respiro.
Al ponerme la chaqueta, en la solapa,
y en el cuello de un jersey que no abriga.
Aroma de placer, de feromonas,
de recostarme en ti mientras dormías.
Por mucho que la lave, mi ropa lo conserva:
es un perfume dulce que me alivia
como vestir mi carne con tu piel.
Y está durando más que mi recuerdo.
Tu rostro en mi memoria se disipa,
casi puedo decir que he olvidado tu cuerpo
y sigo respirándote en las prendas
que, al tiempo que me visten, te desnudan.
Pero la ropa es mía.
De tanto olerte en mí, tu olor es mío.
Tu olor era mi olor desde el principio,
fue siempre de mi cuerpo, no del tuyo,
de un cuerpo que lo tengo a todas horas
para quererlo entero como jamás te quise
y olerlo de los pies a la cabeza.
Es el olor de todas mis edades,
del niño absorto y puro,
del claro adolescente eléctrico y espeso,
de un joven con insomnio que soñaba
fantasmas del amor, y es también el olor
que al transpirar mis sueños
dejaron en las sábanas.
Quién sabe tú a qué aspiras sin este efluvio mío,
sin mi esencial fragancia.
Estando en compañía, serás siempre la ausente
igual que si te fueras o no hubieras llegado.
Pues no olerás a nada, no dejarás recuerdo
ni podrás despertar auténtico deseo
ni embalsamar las yemas de los dedos
que un día te acaricien
con un perfume físico y concreto.
Serás para el olfato de los otros
como un espejo para los vampiros.
Y yo atesoraré con más fe que codicia
este perfume dulce de mi cuerpo
que descubrí contigo.
Si quieres existir, respíralo de nuevo.
            Leopoldo Alas

Imposible describir mejor la confusión de olores que sucede después del amor. Qué forma tan dramática de descubrir el olor propio de uno, cosa que nunca nos paramos a percibir y conocer. Solo así, mediante experiencias tan intensas que marcan a la persona, ésta se queda con olores, con sonidos, con texturas... enlazándolas instantáneamente con la otra persona, cuando en realidad, muchas veces nos estamos percibiendo a nosotros mismos. Chapeau.

viernes, 22 de octubre de 2010

It's about...


Se trata de sangrar sin pinchar,
de sentir el dolor sin pellizcar
se trata de estar vivo.
La consciencia de uno mismo comprendiéndose como una obra incompleta
como un lienzo, unos colores y un pincel,
con una meta.
Se trata de dibujarse.
Se trata de después de la agotadora tarea de decidir nuestros colores, nuestros trazos, ¡nuestro paisaje! jamás ponernos un marco.
¡Dios mío, que poco nos gusta ponernos el cerco!
¡Y qué incompletos parecemos estar sin él!
Innegablemente indefinidos, extendiéndonos hasta infinitudes, espirales cosmopolitas en un mundo etéreo que nosotros no pintamos ni enmarcamos. Dentro de él, en vez de dentro de uno mismo.
Se trata de no tener miedo.
Se trata de regalar una sonrisa y pintar un trazo de alegría.
Se trata de construirse constantemente.
Cambiar, evolucionar, aspirar cada vez a mayores recompensas. Reemplazar la carta de colores y ser igualmente felices hasta encontrar lo que de verdad nos llena.
Sin restricciones.
Se trata de llegar al final y estar contento por haber pintado tanto,
y siempre estando seguros de que ese era el cuadro que queríamos
y no el que querían ver los demás.

lunes, 18 de octubre de 2010

Felicidad 1.0


"Los placeres sencillos son el último refugio de los hombres complicados." Oscar Wilde.
En una personalidad trastornada y laberíntica la felicidad se obtiene en los lugares más insospechados. La atención se centra en detalles minúsculos que en principio solo son un chispazo en medio de lo oscuro, pero que si uno sabe poner oído, consigue darles voz. Nadie se fija en ellos, es cierto, es por ello tal vez que las personas más simples no tienen ni idea, repito, ni la más remota idea de lo que con solo sus sentidos y su voluntad serían capaces de experimentar. Cabezas huecas, felicidad fácil. Las personas complejas hacen de una gota toda una riada. Encuentran matices en el gesto más pequeño y sueñan.... sueñan y cumplen infinitamente sus sueños, especialmente los más lejanos. Amor a los caminos tortuosos, amor a las cosas más pequeñas que, en verdad, son las más grandes.